14. Oct. 2008
Tienes que ser más educado, tienes que ser más amable,
intenta no arrebatarme la comida, ¡¿quién era la chica con la que estabas?!... de
un tiempo a la fecha eso era lo único que me decía Elizabeth, estaba bien porque
ya estaba empezando a gustarme, ya que ella era muy bonita, tenía el cabello
largo, negro y quebrado, casi siempre estaba sonriendo, pero era... bueno más
bien sigue siendo algo infantil, no me importaba, yo pensaba que si me cuidaba
tanto era porque le gustaba o mínimo le importaba jugábamos como niños tontos
todo el día, nos lanzábamos papelitos, nos dejábamos mensajes instantáneos en
el Messenger de esos que le mandas en secreto a una chica para que sólo ella lo
vea, nos esperábamos en las clases, aun así ella aparte de portarse algunas
veces como una niña, se hacia la enojada conmigo, con Abraham y con Julio
porque éramos los que más le hablábamos y para acabarla la soportábamos Abraham
y yo porque a los dos nos gustaba y julio creo que la soportaba porque a él
también le gusto un tiempo, o creo que para ese entonces Julio tenía novia.
>>>
A veces jugábamos cuando ella estaba de buen humor, un día
intente jugar con ella, estábamos en la clase de taller, le empecé a hablar y
no volteo que porque se estaba apurando, nada más se estaba haciendo la
difícil, y yo como era muy tonto le seguí el juego le hable, le grite y le
avente un papel, ella volteo y me grito:-¡ya déjame en paz! No me estés
molestando- lo hizo para hacerme quedar en ridículo y todos escucharan, los demás no tardaron en burlarse, yo lo único
que dije fue: -uy se acabó el amor, todos se empezaron a reír al ver que no le
di mucha importancia, pero no era para que me gritara, así.
>>>
Al llegar el viernes fuimos casi todos a una fiesta en casa
de Saín, hasta fue un tipo que le decían el oso, me caía mal por encimoso y se creía mucho, ese día todos tomaron hasta
quedar más estúpidos, Abraham también fue y al ponerse ebrio me dijo casi
llorando: -es que no es justo, ¡yo amo a Eli!, me reí de él, por lo borracho
que estaba y las tonterías que decía, el me pregunto muy enojado:-¡¿Por qué te ríes?!
Le conteste: -no, de nada, es que también amo a Eli- me dijo que estaba bien, antes de que
terminara la fiesta el oso se hizo el valiente y se metió mucho y de todo, después
se quería pelear con Saín, su mamá al oír todo el ruido subió a tratar de
separarlos y en un intentó para golpear a Saín, el oso le pegó… pero a la
señora, tuvimos que salir corriendo, por obvias razones, yo me estaba muriendo
de risa por las pendejadas que hizo el oso, que cuando se le paso “el efecto”
se arrodillo para pedirle disculpas a Saín y a su mamá, solo nos reímos, de él,
yo le deje de hablar, los demás le hablaban por compromiso pero fue la última
vez que lo invitamos a tomar, recuerdo que cuando se le bajo a Abraham le
pregunte que si era enserio lo que había dicho de Elizabeth, dijo que ya no se
acordaba, yo sabía que estaba mintiendo; le aconseje que no le rogara tanto
como siempre lo hacía, no tenía que estar a su disposición, le dije que no la
quisiera como él decía que la quería,
simplemente lo resumí en dos palabras “quiérete tantito”; él aseguro que a mí
también me gustaba, le conteste riendo como ya
había dicho: se acabó el amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario