jueves, 27 de agosto de 2015

Rehabilitación.

17. Sep. 2008
Después de haber ido a la obra de teatro y haber estado “cariñoso” con Eli, parecía no molestarle en lo absoluto a Jocelyn, de hecho creo que ni siquiera se dio cuenta, no me hablaba, no me saludaba, lo único que hacía era ignorarme, ya empezaba a acostumbrarme, los primeros días no negaré que sí me dolía, pero después de un tiempo uno se hace inmune al mismo dolor, ya me había adaptado a su indiferencia, es más, ya era indiferente a su indiferencia.
>>> 
Cuando me empecé a sentar con Eli, Jocelyn no iba a clases, eso estaba muy bien porque así ella no podría ni decir ni pensar que le hablaba a Eli por ella, entonces llego un día en que como ya era habitual me senté con Elizabeth, llego Jocelyn y se sentó hasta atrás, yo suponía que para que no le hablara, yo hacía lo habitual (nada) y de repente fue Jocelyn hacia mi lugar se atravesó desde el lugar de Eli, me extendió la mano y me dio un papelito que decía algo así como que ya no aguantaba que yo la tratara de esa manera y quería que arregláramos las cosas entre nosotros, eso me dejo muy confundido, pensé que eso es no tener vergüenza, me echaba la culpa, decía que yo la ignoraba desde que le había empezado a hablar a Eli, pero... ¿qué-no-fu-is-te-tú-la-que-em-pezó?
>>> 
Le dije que hablaríamos para poder arreglar las cosas y de verdad quería arreglar las cosas, no son como esas cosas que digo a la ligera, no, eso fue diferente, porque de verás quería volver a hablarle, pues ya que era obvio que me había  rechazado y que ya tenía otro, por lo menos quería su amistad para poder tenerla cerca --ya sé, era un pensamiento muy estúpido--
>>> 

Los días pasaron y yo me esperé a que ella me dijera cuando quería que habláramos, no quería que creyera que la estaba ansiando, al llegar el día estábamos en física, se quedaron mis amigos en el salón a seguir platicando, sobre un trabajo en equipo, pero como yo vivía algo lejos de la escuela y quería llegar temprano a mi casa me despedí rápido, Jocelyn me dijo que me acompañaba a la puerta, llegando a la entrada yo quería que me dijera sólo lo necesario, para que no le reclamara nada, pero ella comenzó a decirme que porque no le hablaba y si era por Elizabeth, dijo que yo le había dicho algo muy lindo y no era para que nos dejáramos de hablar,  decía que se sentía muy mal cuando yo la ignoraba y me preguntó si me había hecho algo para que yo me portara de esa forma, quedé sorprendido al ver cómo me culpaba de cosas que ella me había hecho y  eso de verdad me molesto, ya había sentido lo que no me hablara poco y que me ignoraba, así que no me importo decirle todo lo que estaba pensando para que por lo menos viera que no caería en su juego, al oír mis palabras ella empezó a llorar, y yo pensé que bien Héctor eres una basura, la abrace suponiendo que eso ayudaría esperando que nadie la viera llorar, es gracioso, que las cosas que quieres evitar son las que pasan más seguido, Alfredo iba pasando, nos vio e hizo un gesto como diciendo: ¿Qué le hiciste? agache la cabeza, yo quería creerle a sus lágrimas, pero algo me decía que por favor no lo hiciera, no sabía que haría, una de dos, intentar sanar lo poco que quedaba de mi relación con Jocelyn o seguir el consejo de Los Bunkers: “Vamos a hablar de una vez y dejar de especular/ pienso que siempre tú me trataste de engañar /si lo vas a negar/ ¿Cuánto tengo que esperar? /Una nube cuelga sobre mi.../ mis problemas no terminan aquí/ ¿qué me queda por hacer?/ No sé/ tal vez deba colgarme de una vez”.

martes, 25 de agosto de 2015

Días de drama.

07. Sep. 2008
No llevaba muchos días desde que me había decepcionado de Jocelyn, ya ni siquiera nos hablábamos, nada mas era un saludo, de pura gentileza pero cuando hablábamos éramos como dos desconocidos, ya no teníamos una amistad que cuidar, solo era un recuerdo que había quedado y que me dejó un mal sabor.
>>> 
El maestro de historia, sí, el mismo maestro amanerado que nos estafaba con dinero para un libro que tuve un semestre y nunca ocupe, también nos pidió para una práctica de campo, creo que hasta Puebla yo lo único que pensé fue que de seguro íbamos a Puebla a comprar camote. Ahora nos había mandado al teatro a ver una obra que dijo que nos serviría, la obra no nos sirvió, pero fue muy buena se llamaba “Noche de guerreros y chamanes”.
>>> 
Quería evitar a Jocelyn para seguir en ese plan de no-me-hables-no-te-conozco pero ni yo, ni Julio, ni Elizabeth sabíamos cómo llegar el teatro, Jocelyn le dijo a Eli que sabía llegar al teatro y que ella nos llevaría, la tuvimos que esperar en el metro porque ella era la guía, cuando llego Jocelyn me adelante hacia la salida, en eso Jocelyn me grito que me esperara, porque todavía tenía que llegar Elizabeth, no me molestó, porque ya tendría con quien estar, pero... ¿Por qué iba a ir? ¿Quién la invitó?, ella no me caía mal pero ¿qué hacía ahí? para futuras referencias diré que ella era bonita, con el cabello negro  largo y quebrado, la piel blanca  y muy alegre aunque algo caprichosa, muy, muy caprichosa.
>>> 
Llegamos al teatro y tuvimos que esperar porque había demasiada gente, estando en la fila, Jocelyn cuando estaba cerca decía que tenía mucho sueño y que quería dormir, pero cuando yo me iba, extrañamente se le quitaba y parecía más alegre, hasta aliviada, le dije a Eli si dábamos una vuelta, Julio también fue y él le pregunto a Jocelyn, pero yo sabía que al ir yo ella diría que no, después de media hora entramos el teatro.
>>> 
Quería sentarme lejos de Jocelyn, pero no podía hacerlo evidente, porque ella nos había hecho el” fantástico” favor de llevarnos al teatro, así que nos sentamos como fuimos entrando, se sentó Jocelyn, yo, luego Elizabeth y después Julio, yo era todavía muy tonto, ¿para que me senté a su lado?, apenas podía verme mucho menos se pondría “cariñosa” conmigo a un lado pero... soñar no me costaba nada.

Estando sentados me evadía, se sentó hasta el otro extremo del asiento, lo más alejada que se pudiera, eso no era necesario, con que me dijera que no quería estar cerca de mí era suficiente, yo entendí muy bien la “indirecta”, así que me hice hacia el lado izquierdo hacia Elizabeth, ella se recargo en mí, y yo empecé a hacer suposiciones si Jocelyn ya tenía a alguien ¿por qué yo no? Empecé a jugar con el cabello a Eli y ella no hizo nada, le empecé a acariciar la mano y no me dijo nada, parecía estar a gusto, no la bese, ni intente hacerlo, porque llevaba muy poco de conocerla y podría enojarse pensé que tal vez después, sonreí, porque ella me haría más llevaderos los días en la escuela, solo era para enseñarle a Jocelyn que ya no me importaba, pero claro que me importaba, hasta me había buscado a alguien para darle celos, significaba que aún me importaba y mucho.  

martes, 11 de agosto de 2015

Vacío.

02. Sep.2008
No llevaba muchos días desde que empecé con mis planes de ser cortante y frío con Jocelyn, ella al parecer no le dio importancia de hecho estaba a gusto de que yo ya no le hablara, Julio al principio me decía que hablara con ella, porque según ella era mi amiga y no era para que nos portáramos así, acepte que él tenía razón, después de todo yo sabía que él era mucho más coherente y sensato que yo, por eso le contaba  mis problemas, para que el me diera consejos y que se resolvieran de la mejor manera. Pero esa vez yo no quería hacerle caso, estaba tan enojado (dolido) que no pensaba con claridad bueno más bien no quería pensar.
>>> 
Decidí hacerle caso a Julio, llegando la última clase de ese día no la había visto eso estaba bien, aún no sabía cómo hablarle pensaba hacer lo que siempre se debe hacer cuando una mujer se enoja contigo; si llevan un buen tiempo sin hablarse solo se trata de llegar y hablarle sin pedirle disculpas, descubrí que esa es la mejor forma, si la chica tiene un interés, te hablara sin reclamos, y así te evitas un regaño y lo más importante pedir perdón –lo gracioso es que casi 10 años después y todavía lo hago--
>>> 
Pensaba sentarme con ella desde el principio de la clase y seguir con mi plan, ella llegó tarde como siempre y no me pude sentar con ella, al final de la clase me fui a su lugar y le dije que si seguía llegando tarde la iban a reprobar, ella me sonrió y me dijo que ya se tenía que ir, porque la estaba esperando una amiga, nos despedimos y sin que pudiéramos hablar.
>>> 
Al otro día en la primera clase quería llegar más o menos a la misma hora que llegaba ella, ella ya estaba sentada con mis amigos en las mesas de laboratorio, pensé que más fácil no podía ser, no recuerdo lo que hicimos en la clase ni me acuerdo mucho de lo que platicamos, sólo fue una plática de esas que haces cuando no tienes nada que decir, me pregunto que habíamos visto en las clases que ella no había entrado, me pregunto cómo iba a pasar inglés, porque me habían dado de baja y ese tipo de cosas, al terminar la clase en lugar de guardar mis cosas y ser el primero en salir, me espere hasta que ella saliera, pero extrañamente ese como en los demás días ella tenía mucha prisa.
>>> 


No le di importancia porque pensé que no la tenía, pero al salir del salón, abrazó a un tipo con muy, muy chaka y vi cómo le dio un breve beso en la boca, como si quisiera que nadie la viera, en ese momento entendí todo, entendí porque me no me hablaba, entendí porque siempre tenía prisa, entendí que el tipo del que me había hablado, que le había pedido de favor que le presentara a una “amiga” era él y la “amiga” no era nadie más que ella, lo que no sabía era porque me había mentido, ¿Qué le había hecho? No sólo me sentí triste y enojado conmigo, también me sentí decepcionado porque pensé que ella no era así, ella me pudo decir que ya tenía novio, así no le hubiera dicho nada de eso de ser novios y no hubiera tenido la necesidad de buscarla. Fui a contarle  todo a Julio, me dijo que ya ni modo y que se pasaba, que de veras se pasaba, pensé que ella si se pasó, aunque  también yo me pase, pero de tonto por creerle y quererla tanto. Después de desahogarme aun  sentía ese vacío es como esa canción de Green Day: “Con profundo cariño: ¿me estás escuchando?/ No puedo recordar lo que me decías/ ¿estamos locos? o ¿yo estoy loco?/ el espacio que hay entre un sano o un inseguro/ oh terapia ¿puedes por favor llenar el vacío?”.

jueves, 6 de agosto de 2015

La forma más fácil.

28. Ago. 2008
Ya habían pasado dos días desde que le había dicho a Jocelyn que me gustaba y no había ningún cambio favorable, en realidad el único cambio que fue notable era que poco a poco ella se empezaba a distanciar de mí, diciendo que estaba cansada, con mucho sueño, que había tenido una semana muy mala o simplemente decía que no tenía ganas de platicar, ella nunca había sido así conmigo, si había pasado por algún problema ella me lo contaba o me decía para que yo por lo menos le cambiara el humor, por eso me parecían ridículos sus pretextos para evadirme. No sabía si hablarle, pensaba que si ella no me quería hablar, obligarla a hacerlo haría era caerle más mal, peor de lo que ya le caía.
>>> 
En la clase de taller, no recuerdo el nombre completo, pero era el sustituto de español, nos dejaron hacer un cuento basado en la pintura de un guerrero águila contra un soldado español, creo que se llamaba “Encuentro de dos mundos”, yo  ya me había aburrido y ya me quería ir, solo esperaba que terminara esa clase, pero sólo llevaba como media hora y lo malo es que la maestra dijo:
-Si acaban el cuento pueden salir…
Ya me quería salir, pero no tenía ganas de escribir ni siquiera sabía de qué iba a tratar mi cuento, se me ocurrió quedarme sin hacer nada hasta que acabara la clase, pero ¿qué iba a hacer en todo ese tiempo? empecé a pensar en voz alta:
-La forma más fácil de salir es esperar a que termine la clase; la única forma de salir temprano es acabar esto.
Tomé esa frase de título y escribí lo primero que se vino a mi mente relacionado con el título, hice un cuento que me gustó mucho, la maestra me dijo que para ser tan breve era bueno, solo le tenía que corregir la ortografía y hacerlo mínimo de una hoja, yo la mire y le pregunte:
-¿qué esperaba de un trabajo que hice en cinco minutos?
Después si le hice caso y le aumente más a mi trabajo, porque me sentí inspirado y con ganas de trabajar, entonces empecé a tomar más enserio el título del cuento, supuse que si me había ayudado a evitar un trabajo y me saco temprano de una clase me ayudaría con Jocelyn, lo más fácil que se me ocurrió fue hacer lo mismo que hacia ella, al verla solo la saludaba, ya no le intentaba a adivinar su humor, ya no le preguntaría como estaba ya no me importaría, lo iba a hacer hasta que me diera algún resultado, tal vez parezca muy inmaduro y tonto pero a mí me parecía justo.
>>> 
Entonces en la última hora nada más me despedí de ella, ya no me espere hasta que acabara de apuntar y después a que  guardara sus cosas, ya no tenía tiempo, más bien ya no tenía ganas, fui más frio, sin darle mucha importancia, ya me  portaba como ella se portaba conmigo, porque yo le había dicho que me parecía linda y que me gustaba, nunca la ofendí, lo único que hice fue decirle lo que sentía. Devolverte las cosas malas que me dejaste y hacerte todo lo que tú me hagas, en efecto esa, esa era la forma más fácil.

martes, 4 de agosto de 2015

¿Qué será? ¿Qué será?

                                                                                                                               26. Ago.2008
Después de hablar con Julio él me ayudo a que me decidiera a decirle a Jocelyn que me gustaba, pero… ¿cómo lo haría? Para empezar no soy sentimental, ni lo era en ese entonces, tampoco sabía cómo reaccionaría, según lo que me contó ella no tenía mucho que había terminado con su novio, estaba seguro de que no volverían, ya que ella me dijo que habían terminado muy mal, el tipo hasta le pegó, ella no le dio mucha importancia, le dije que no fuera tonta, que ningún hombre bajo ninguna circunstancia debía golpear a una mujer, también me habló de un otro tipo que conoció en una fiesta, pero que él le había pedido de favor que le ayudara a andar con una amiga de ella, le pregunte cual amiga, sólo para hacer platica y  no me contesto, eso me pareció raro... ¿por qué le pidió ese favor a ella? y como reacciono cuando le pregunte que amiga era, en ese momento no le di importancia, así que por ese lado yo tenía el camino libre, no había nada más que cubrir, quería que fuera en privado porque hay quienes dicen que si te le declaras a una mujer en público es casi seguro que ella te dirá que si para no hacerte sentir mal, no lo hice porque yo quería su cariño y no su lastima, aparte todavía cabía la posibilidad de que ella no se tentara el corazón y me rechazara al instante.
>>> 
Espere hasta que terminaran las clases y como ella se quedaba hasta después de clases con sus amigos, siempre me acompañaba a la salida, esa tarde creo que hacía frío, así que cuando estábamos en la puerta la abrace y ella me abrazo nos quedamos un rato así, ella no decía nada y yo no decía nada porque no sabía que decir, le empecé a dar vueltas para no decirle todo de golpe, le dije que me caía muy bien, que era una muy buena amiga, que la quería mucho, entonces ella comenzó a sospechar lo que le quería decir, tome valor y le dije que me gustaba y que me había dado cuenta de eso desde no hace mucho, que no quería que nuestra relación cambiara, aunque ella me rechazara quería que siguiéramos siendo amigos –era tan lindo--
>>> 
¿Qué la relación no cambiara? Sólo le dije eso para que pensara que me importaba mucho su amistad, yo sabía que si ella me decía que no, la relación cambiaría por ella o por mí, pero estaba seguro de que cambiaría, sabía que me portaría diferente, ya no sería tan grosero para no quedar mal con ella, ya no le hablaría de las mismas cosas para que no pensara que soy un tonto, ella ya no me tendría la misma confianza porque ya no me vería como un amigo si no como un extraño. Sabiendo eso me arriesgue porque Julio me aconsejo que lo hiciera, él me dijo:
-el no, como quiera ya lo tienes.
>>> 

Ya me sentía más aliviado, me había quitado la curiosidad de saber qué hubiera pasado, ella me prometió que la relación no cambiaría sin importar lo que ella decidiera, dijo que lo pensaría y que después me respondería.

jueves, 30 de julio de 2015

La Reina.


Esto pasó en las vacaciones de verano, aproximadamente un mes antes de entrar a la escuela; tenía una amiga que pasaba por una crisis, yo intenté ayudarla, dándole toda mi atención y mi tiempo, ojala y eso hubiera sido suficiente.
“Ella se despertó... igual que ayer o peor.../ luego desayuno capsulas con alcohol/ se puso el vestido roto de la noche anterior/ y es que esta ciudad no la deja despegar/ siempre quiso a alguien más que la dejara soñar/ ser la reina el foco de atención/ la que dicta el destino, la que manda el corazón”.
Desde hace mucho tiempo he tenido un amor platónico, a ella la conozco desde que tengo como 10 años, siempre fue mi amiga y siempre peleábamos por todo desde que éramos niños, supongo que tenemos muy mal carácter, pero me encanta porque es muy bonita, inteligente y lo que más me gusta es su desmedido exceso de confianza, ella se llama Berenice.
A veces iba a visitarla a su casa, mis visitas no duraban mucho, para empezar, ella no me recibía si no se había bañado, si no había comido o simplemente me corría si le decía algo que no le pareciera o si estaba de mal humor, era muy pero muy especial, sentía que nadie la merecía y yo caía en su juego al buscarla tanto, aparte de que era muy voluble, yo pensaba que era porque se cotizaba mucho, nunca se me ocurrió que ella se portaba así por los problemas que tenía.
>>> 
Un día cuando estaba de vacaciones fui a visitar a un amigo que se llama Daniel, Berenice vivía cerca de su casa, me la encontré y la acompañe, me invito a pasar, estuvimos platicando hasta muy noche, después al  despedirme me preguntó  si la visitaría al otro día, sabía que si iría, ella me conocía y sabía que todo mi tiempo seria suyo si así lo quería, pensé que eran el lugar y momento indicados para estar con ella, es lo que había esperado, al otro día seguimos platicando y en un momento en el que pensó que podía tener plena confianza en mí, me preguntó:
-Héctor... ¿puedo confiar en ti? Pero... ¿no le dices a nadie?
-claro (de verdad no sabía en lo que me metía)
- es que desde hace mucho tiempo me he sentido muy mal – ¿estás enferma?-- dije eso para desviar la plática, porque no me gustaba a donde iba la platica

-no, me he sentido muy sola, es como si no estuviera nadie, sin amigos, sin familia, aquí... yo sola y estoy aquí por... bueno no sé ni porqué sigo aquí, se siente como...
-¿un vacío?
 -sí, eso es lo que siento.
-mmm... no te preocupes, todos nos sentimos así a veces, supongo.
-¿tú también?
-sí, muy seguido pero tengo muchos amigos  que sé que no me dejarían hacer una tontería o tirar la toalla.

Entonces pensé que si ella se sentía así de sola y sin amigos ella ya había intentado una tontería, le pregunté para estar seguro:
-y tú... ¿no has intentado una tontería?

Agacho la cabeza como aceptando su culpa y me dijo que lo había hecho hace como dos meses, obviamente mi morbosidad me obligo a preguntarle cómo, se levantó el suéter para enseñarme las marcas que tenía en las muñecas, ahí entendí su mal humor, sus ojeras, sus cambios de humor y lo más importante: La razón de que siempre usara algo para taparse aunque no hiciera frío, según ella lo hizo porque tenía su autoestima muy dañada, por problemas en la escuela, con sus papás y con su peso, --¡Sí, con su peso! me pareció una tontería, al final de todo eso no soportaba a las mujeres con baja autoestima o con problemas alimenticios--  me sorprendió ya que ella es muy delgada, me gustaba por su exceso de confianza y porque se sentía tan inalcanzable como una reina, como una musa , como un ser divino, pero de repente me di cuenta que no,  ya no era tan especial, ya no tenía esa fortaleza, me recordó que no era una diosa, que era tan débil y mortal como yo o tal vez más, con sus defectos, fallas y debilidades, aun así me tenía encantado, le pregunte si le había contado eso a alguien más, dijo que no y que yo no le podía contar a nadie, eso me hizo sentir que de veras le importaba, así que me la pase yendo a su casa casi todas las vacaciones, pensando en que ella  era si era una reina, por lo menos como la de la canción: “En el elevador... dejó su confesión/ para que su vuelo fuera limpio y sin dolor/ el último que la vio... fue un ángel que pasó/ de esos que nos ven a ratos si esta aburrido el cielo.../ nunca se vio mejor, dormida como una flor/ en su trono de concreto y el mundo de espectador/ fue... la reina”.

martes, 28 de julio de 2015

Concordia


No me gustaba mucho mi cumpleaños; siempre era lo mismo y no es que no me gustara festejarlo si no que siempre era al principio del ciclo, primero tenía que hacer amigos y para hacer que le den importancia y que te lo festejen es aún más difícil y para eso tardaba más tiempo, por eso no le daba mucha importancia y sólo lo festejaba con las personas que lo recordaban, hasta hubieron años en los que mi mamá lo olvida –es que a veces estaba muy estresada y muy cansada-- esa mañana llego a mi casa Marimar, era una vecina que no tenía mucho que se acababa de cambiar a mi calle, pero como le había dejado de hablar a unos amigos y a otra vecina que era mi mejor amiga, pues Marimar era su nuevo reemplazo, tocó mi puerta como a las 8:00 y yo seguía dormido, le abrí con los ojos aun cerrados y lo primero que le pregunte fue:
-¿Qué haces aquí? ¿Qué no sabes que necesito dormir?
Ella me sonrió y me dijo que ya sabía, pero que quería ser la primera en felicitarme porque pensó que mi mamá lo olvidaría, me abrazo y me dio una tarjeta que decía que no me llevaba un pastel, pero tal vez después, le agradecí porque  deberás aprecie el gesto.
Esa tarde fue diferente, unos días antes le había contado a Jocelyn que iba a ser mi cumpleaños y también le conté porque no me gustaba cumplir en esa fecha, ella me dijo que no importaba, que ella me lo iba a festejar, al llegar a la escuela era un lunes tenía la clase de inglés y Jocelyn no llego, pensé que se le había olvidado, seguí con el día y le conté a Julio que era mi cumpleaños y el me miro como preguntándose si darme un abrazo –siempre fue muy distante-- le di las gracias por la su felicitación y fui a mi siguiente clase, le dije a Marco y a los demás que en ese entonces solo eran unos conocidos y ellos igual me felicitaron pero solo fue por educación, al final del día fui a mi última clase y en el camino me encontré con un amigo que se llamaba Heriberto, nunca le pregunte la razón de su nombre, ni su significado, porque pensé que él se ofendería –aunque siempre quise hacerlo-- él era muy relajado y nunca lo vi enojado, empezamos a platicar de lo que habíamos hecho en vacaciones y esas cosas, entonces llego mi maestro que era algo afeminado bueno más bien era muy descarad@ como me quede platicando con Heriberto en la puerta, mi maestro se enojó y me dijo:
-Héctor ¿puedes cerrar la puerta por fuera?
Yo no entendí lo que me quiso decir y sencillamente le pregunte:
-¿y cómo entro?

Él me dijo que de eso se trataba, estaba muy enojado, no llevaba ni dos semanas que habían empezado las clases y ya me habían sacado de una clase, mis nuevos amigos no le dieron importancia a mi cumpleaños y para terminar Jocelyn no me había felicitado, ni la había visto, me fui a acompañar a Heriberto a ver si él tenía clase y pase por donde se juntaba Jocelyn con sus amigos y ahí estaba, cuando me vio le iba a reclamar que porque decía algo y no lo cumplía, antes de empezar a reclamarle, ella se me lanzó, empezó a abrazarme y darme muchos besos, yo no sabía cómo reaccionar, es como las cosas que anhelas y cuando pasan no sabes si en realidad están pasando, en un reflejo gire mi cara y como ella me estaba llenando de besos mis mejillas me dio un beso en la boca, ella reacciono y me dijo no te voltees y siguió dándome besos, después ella se separó y me dio una tarjeta donde decía que felicidades y que me la pasara muy bien y todo lo que deseas en ese día, yo lo que quería era estar con ella, no se lo dije, solo le dije que ya me tenía que ir y ella se despidió de mí, diciendo muchos días de estos, yo sonreí, le dije que si con la cabeza pensando en la armonía y la felicidad que me dio con ese beso.